Argentina, medalla de oro en Pekín

Esta mañana la selección de Argentina se acaba de proclamar campeona olímpica tras batir en la final a Nigeria por 1-0. Con esta victoria, la albiceleste revalida el título conseguido hace cuatro años en Atenas, y cumple con los pronósticos que la auguraban como gran favorita del torneo. Merecida victoria habida cuenta del partido que se ha podido ver, en el que los nigerianos quizás han pagado con la derrota la inquietud de disputarle el oro a los argentinos. He visto desde el principio muy temerosos a los africanos. No han hecho en absoluto el fútbol que han venido realizando durante todo el campeonato. Y es que parece que la presión y la intimidación de los argentinos ha podido con ellos.

¿Recuerdan que hace dos días escribíamos un artículo sobre Di María, afirmando aquello de qué bueno que viniste?. Pues hoy se ha reafirmado nuestra postura. El chaval de Benfica no nos ha dejado de mentirosos, y con una genialidad, ha logrado el tanto de la victoria para la albiceleste, cuando se llevaban 10 minutos de la segunda parte. Se va a revalorizar y mucho este joven jugador. Yo lo acabo de descubrir del todo en estos Juegos, y prometo que lo seguiremos muy de cerca, porque ha demostrado tener calidad, toque, sutileza y elegancia. La finura futbolística que ofrece es propia de los grandes cracks, y eso, con sólo 20 añitos, y esa carita de niño que no ha roto nunca un plato en su vida, se merece estar entre los grandes de Europa.

El golazo de Di María

El triunfo de Argentina se veía venir desde los primeros partidos del campeonato. A pesar de no hacer un fútbol muy espectacular, sí ha sido muy práctica. La lentitud de juego que muchos han querido criticarle ha servido para que el conjunto cogiera su timón, y arribara en la medalla de oro. Jugar lento, pero con esa calidad, es propio sólo de grandes jugadores. Cuando realmente había que jugar, los argentinos lo han hecho. Y con eso basta. Hoy ha sido Di María, pero en otros partidos ha sido Messi, o Riquelme, o el Kun Agüero. Con el juego destacado de algunos de ellos, Argentina ha ido tirando del carro, hasta colarse en la final. Y de paso, vengarse de los brasileños en semifinales, donde se dieron un bañito de 3-0

Argentina lo ha merecido. Quizás el único pero haya podido ser los sustos que ha tenido que pasar en defensa, impropios de un equipo que opta al oro. Aún así, se va del torneo con sólo dos goles encajados en 6 partidos. La juventud de este equipo asegura al combinado albiceleste un tiempo de buenos resultados. Los Messi, Gago, Agüero, Di María y compañía tienen la pólvora suficiente como para hacer estallar la alegría en Argentina por bastantes años.