No hay con qué darle a esta Selección. La jerarquía de sus jugadores, de sus individualidades hace que sea imposible pararlos. No se puede contener a tanta potencia junta durante todos los 90 minutos, y esto es lo que se vio en el día de ayer. Fue victoria albiceleste 3 a 0 sobre México pero el equipo del Coco Basile dejó dudas, sobre todo en el primer tiempo.

Comenzó con Argentina dominando, pero a medida que transcurrieron los minutos los mexicanos equilibraron el juego y tuvieron situaciones interesantes. Claro que los del Coco también contaron con las suyas, a través de la movilidad de Tévez. También el Pupi tuvo la suya luego de una gran maniobra individual. En tanto, los aztecas llegaron claramente a través de Guardado que realizó una muy buena jugada, en la cual su remate terminó pegando en el palo izquierdo del Pato.

La defensa argentina no daba garantías y no se hacía circular la pelota con precisión. Sin embargo, llegó la apertura del marcador a los 44 minutos. Excelente tiro libre de Román al corazón del área y Heinze saltó enganchando la pelota con su pie izquierdo para decretar el 1 a 0 parcial.

En el segundo tiempo siguió siendo parejo hasta el segundo gol. Nery Castillo tuvo una clarísima pero su remate dio en el travesaño. El golazo de Lionel Messi los desanimó y casi sentenció el partido. Nadie se lo esperaba pero a los 15 minutos metió una vaselina divina, excelente, todo el esfuerzo de Oswaldo Sánchez fue en vano, la pelota se metió y la locura de todos los hinchas afloró. Cuatro minutos más tarde el árbitro cobró un penal a Tévez que no fue pero que Román no desaprovechó. Pico la pelota con una calidad que pocos tienen, a lo Zidane en la final de la Copa del Mundo, pero mejor porque entró justa sin poner en riesgo el tanto.

Con el 3 a 0 en su favor, Argentina manejó los hilos a su antojo e incluso pudo aumentar primero a través de Riquelme y luego por Palacio. Se floreó ante un rival que ya no tenía fuerzas, que era dominado por una selección que tiene demasiada potencia como para ser resistida 90 minutos. Se viene Brasil y todos queremos la revancha de aquella final en 2004 cuando Adriano nos empató en el final y perdimos por penales.