Literalmente fue un embole. Así me limito a describir los 90 minutos del amistoso que jugó la selección de Bielsa con los norteamericanos. Fue un partido horrible, y que una vez más puso en cuestionamiento al pato, cuando una de las pocas oportunidades que tuvo Estados Unidos llegó por un error suyo en la salida en un corner… la pelota arremetió contra el travesaño. Hubieron un par de oportunidades de gol para un Julio Cruz que hace que el piojo López sea un artillero letal. Eso sí, las patadas no faltaron. El final del encuentro estuvo nublado por múltiples movimientos de karate, a tal punto que casi se violan a un inocente Mascherano, cuando la agarraron de sus partes nobles.

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Foto: EFE