Adrían Bastía.- Un león en la mitad de cancha. Querido y odiado. Amado, por los simpatizantes del equipo donde, partido a partido, deja la vida defendiendo la camiseta –en este caso la de Racing-; y enemistado con los rivales de dichos conjuntos –ahora los de Independiente-. Un jugador que suple con garra y transpiración alguna falencia futbolística, que encuentro tras encuentro, se va haciendo cada vez menos visible.

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Adrián Jesús Bastía Beruzzi nació en la Provincia de Santa Fe –en Gobernador Crespo-, el 20 de Diciembre de 1978. El “Polaco” surgió de una de las filiales que tiene la institución de Avellaneda en a lo largo del país. Su debut en Primera División se dio el 11 de Abril de 1998 en el encuentro que su equipo perdiera con Ferro Carril Oeste por dos tantos contra cero. En la Academia estuvo presente en el recordado plantel que consiguió el tan ansiado campeonato de 2001 bajo la dirección técnica de Reinaldo Carlos Merlo.

En 2003 partió de Racing hacia España para jugar en el Español de Barcelona. Un año después fichó para el Spartak de Moscú, donde compartió plantel con varios argentinos. Ahí disputó 15 partidos y estuvo suspendido 7 fechas.
Su regreso a nuestro país se dio en 2005, cuando fichó para Estudiantes de La Plata. Sólo un año en el club platense para hacer las valijas y regresar a su casa, el Racing Club de Avellaneda, cuando el equipo era dirigido por Guillermo Rivarola.

Ahora ya en Racing, el “Polaco” se encuentra informado por el arbitro Sergio Pesota, luego del escándalo al final del encuentro contra Tigre. Igualmente Adrián no nada con chiquitas, ni dentro ni fuera de la cancha, y disparó contra el colegiado.

Foto: Geocities